En esta entrada te comparto cómo podemos aprovechar algunas características del color al vestir según lo que pretendamos comunicar. Cuando se trata de caracterizar un color, podemos encontrar las siguientes propiedades: Tinte (o matiz), Valor (o luminosidad) y Croma (o saturación).
El Tinte se refiere a la tonalidad o matiz del color, y permite diferenciar los colores básicos unos de otros. Al querer definir lo que comunica un color, se puede abordar mediante la psicología del color (individualmente por tono), o bien podemos clasificarlos según su temperatura.
Otra característica del color es el Valor, que se refiere a qué tanta luminosidad o claridad tiene. Nos permite distinguir entre diferentes tonos de un mismo color, desde los tonos más oscuros hasta los tonos más claros.
Cuando quieras proyectar autoridad, elegancia y/o madurez podrías preferir usar colores oscuros (con un toque de negro), mientras que si quisieras comunicar accesibilidad, ligereza y/o juventud te convendría usar colores claros (con un toque de blanco).
Un consejo adicional en cuanto al Valor: analiza si tus características (cabello, ojos y piel) son principalmente Claras o si por el contrario son principalmente Profundas. Si buscas armonía en tu atuendo, intenta usar prendas con colores con el mismo Valor a tus características. Por el contrario, si buscas llamar la atención y generar contraste, usa prendas con diferente Valor al de tus características personales.
Además del Tinte y el Valor, también se puede caracterizar al color por su Croma, es decir, la intensidad o saturación del color. Esta propiedad nos permite distinguir desde los tonos más apagados hasta los más brillantes o intensos. La ventaja de usar colores brillantes o “puros” es que proyectan mucha energía, dinamismo y llaman la atención. En cambio, los colores suaves u opacos transmiten serenidad, seriedad y/o formalidad.
Al momento de realizar combinaciones de colores en tus prendas, podrías analizar también qué tan parecidos o no son los tonos. Cuanto más parecidos sean, menos tensión habrá en el atuendo y más equilibrio o estabilidad proyectará, y lo mismo pasa cuando usamos colores neutros.
Cuando uses estampados, evalúa la característica principal del estampado para anticipar lo que proyectará. Evalúa también qué tan grande es el estampado para ver si se trata de una combinación contrastante o más bien equilibrada.
Ningún color es “bueno/malo”, lo interesante es conocer qué proyectan o comunican según sus características. Te invito a aprovecharlas cuando planees tus atuendos y usarlas a tu favor según la ocasión y tus objetivos personales y/o profesionales.
Mónica Aceves